¿Por qué te odias a ti mismo? Razones & Qué hacer contra el odio a uno mismo

¿Por qué te odias a ti mismo? Razones & Qué hacer contra el odio a uno mismo
Matthew Goodman

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La mayoría de nosotros tenemos algunas cosas que cambiaríamos de nosotros mismos si tuviéramos la oportunidad. Pero a algunas personas les cuesta nombrar algo que les guste de sí mismas. Realmente creen que valen menos que los demás. Su odio hacia sí mismas les causa problemas importantes, como bajo estado de ánimo, falta de confianza e incluso una tendencia a sabotear las relaciones si no se sienten merecedoras de amistad o amor.

Si eres una de estas personas, aquí tienes una buena noticia: puedes aprender a dejar de odiarte a ti mismo. En esta guía, aprenderás qué causa el odio hacia uno mismo y cómo curarte de él.

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Razones por las que puedes odiarte a ti mismo

El odio hacia uno mismo tiene muchas causas posibles. Entender de dónde viene el odio hacia uno mismo puede ser un gran primer paso para hacer cambios positivos. A continuación se exponen algunas de las razones más comunes por las que alguien puede odiarse a sí mismo:

1. Mensajes nocivos de las figuras de autoridad

Los padres, profesores, jefes y otras figuras de autoridad pueden influir en la imagen que uno tiene de sí mismo. Por ejemplo, las investigaciones demuestran que los adolescentes que son criticados y avergonzados por sus padres a una edad temprana son más propensos a tener una crítica interior negativa que los adolescentes que tienen una relación más sana con sus padres[].

2. Relaciones tóxicas

Las relaciones abusivas o tóxicas pueden socavar su sentido de autoestima y dañar su autoestima, incluso después de que hayan terminado. El abuso nunca es culpa de la víctima, pero es común que las víctimas asuman que son de alguna manera defectuosas y culpables del mal trato que han recibido. La autoculpabilidad está vinculada a la baja autoestima y la vergüenza[][].

3. Enfermedad mental

El odio hacia uno mismo puede ser un síntoma de enfermedad mental. Por ejemplo, las personas con depresión a menudo se detestan a sí mismas,[] y los sentimientos negativos hacia uno mismo son comunes en el trastorno límite de la personalidad (TLP).[] Las personas con otros tipos de enfermedades y trastornos mentales pueden llegar a detestarse u odiarse a sí mismas porque se sienten diferentes o alienadas de los demás.

4. Prejuicios interiorizados

Los miembros de grupos minoritarios a veces se detestan a sí mismos porque interiorizan las actitudes de odio de otras personas. Por ejemplo, los gays, lesbianas y bisexuales pueden interiorizar la homofobia, lo que aumenta su riesgo de autoodio y autodesprecio[].

5. Comparaciones inútiles

Si te comparas con frecuencia con otras personas que parecen tener más éxito en algún aspecto -por ejemplo, personas que ganan más dinero que tú-, puedes acabar sintiéndote inferior, lo que puede derivar en autodesprecio u odio hacia ti mismo.

6. Exigencias poco realistas

Es sano marcarse objetivos y tener ambiciones. Pero si tiendes a fijarte metas poco realistas o a exigirte un nivel de exigencia extremadamente alto, es posible que pases mucho tiempo castigándote cuando inevitablemente no alcances tus propias expectativas. Con el tiempo, puede que te sientas resentido por no ser lo bastante bueno.

7. Vergüenza malsana tras un error

La culpa puede ser una emoción útil. Es una señal de que hemos hecho algo mal que ha ido en contra de nuestros valores, y puede animarnos a aprender de nuestros errores. Pero a veces, la culpa también puede desencadenar un sentimiento de que eres una mala persona. Este sentimiento de vergüenza puede conducir al odio hacia uno mismo.

Cómo dejar de odiarte a ti mismo

Es difícil dejar de odiarse a uno mismo, sobre todo si se ha sentido así durante mucho tiempo. Para superar el odio hacia uno mismo suele ser necesario cambiar la forma en que uno se ve a sí mismo, modificar hábitos poco saludables y establecer mejores relaciones. A continuación se ofrecen algunas estrategias y ejercicios que puede probar.

1. Abordar la autoconversación negativa

Las personas que se odian a sí mismas suelen tener un crítico interior desagradable que hace comentarios hostiles y poco útiles que empiezan por "Tú". Esta voz tiende a utilizar un lenguaje negativo y dramático como "Siempre" y "Nunca". Por ejemplo, puede decirte: "Siempre metes la pata", "Eres estúpido" o "Nunca aprendes de tus errores".

Si aprendes a hablarte a ti mismo de una forma más amable y gentil, puede que te sientas más positivo contigo mismo y con la vida en general. Cuando tu crítico interior te menosprecie, intenta preguntarte a ti mismo:

  • ¿Tiene este pensamiento alguna base en la realidad?
  • ¿Qué pruebas hay en contra de este pensamiento?
  • ¿Se lo diría a un amigo?
  • ¿Hay alguna manera más útil de replantear esta situación?

Por ejemplo, digamos que tu crítico interior te dice: "Tu presentación ha ido fatal, todo el mundo se ha aburrido".

Podrías contrarrestarlo con un pensamiento racional más equilibrado del tipo: "Algunas personas parecían comprometidas, así que no es cierto que todo el mundo se aburriera. Quizá no fuera la charla más fascinante de la historia, pero no pasa nada, hice un trabajo decente. Si estuviera hablando con un amigo, le diría que lo hizo bien, y una presentación no importa demasiado en el gran esquema de las cosas".

Al principio, esto puede parecer extraño, pero probablemente le resultará más fácil con la práctica. Tenemos una guía en profundidad sobre cómo dejar de hablar de uno mismo negativamente que ofrece más consejos para desafiar a su crítico interior.

2. Lleva un diario para identificar tus desencadenantes

Aunque parezca que te odias a ti mismo todo el tiempo, es probable que haya algunas personas, situaciones u otros tipos de desencadenantes que te hagan sentir especialmente mal. Llevar un diario puede ser una herramienta útil para identificar tus desencadenantes, que es el primer paso para comprenderlos y manejarlos.

Durante los próximos días, detente un momento cada vez que te menosprecies o te sorprendas a ti mismo diciendo "me odio", "soy un inútil" o algo similar. Anota lo que estabas haciendo inmediatamente antes de tener esos pensamientos.

Por ejemplo, quizá te sientas mal contigo mismo después de que tu amigo te cuente lo de su nuevo trabajo, y de nuevo al día siguiente cuando tu hermano te cuente lo de su próximo ascenso. Esto sugiere que el éxito profesional de otras personas es un desencadenante importante para ti.

3. Desafía los pensamientos que subyacen a tus desencadenantes

Cuando hayas identificado un desencadenante, intenta averiguar por qué te hace sentir mal. Puede que descubras algunos pensamientos o creencias subyacentes que no te ayudan y que tienes sobre ti mismo. Si consigues cuestionarlos, puede que el desencadenante pierda parte de su poder.

Por ejemplo, digamos que tus sentimientos de odio hacia ti mismo afloran cuando oyes hablar del éxito profesional de otra persona. Si reflexionas, puede que te des cuenta de que tienes suposiciones negativas sobre ti mismo que afectan a tu forma de enfocar tu propia carrera, como "no soy lo bastante listo para conseguir un buen trabajo" o "nunca me ascenderán".

Cuando hayas identificado estas suposiciones, puedes cuestionarlas como harías con cualquier otro pensamiento negativo. En el ejemplo anterior, podrías decirte a ti mismo: "Por supuesto, no podría hacer todo tipo de trabajos, pero no hay ninguna razón lógica para pensar que soy incapaz de conseguir un puesto decente en algún sitio, aunque todavía no sepa cuál será".

4. Si es posible, elimine los desencadenantes

En algunos casos, puedes simplemente eliminar de tu vida uno de los desencadenantes de tu odio hacia ti mismo. Por ejemplo, si desplazarte por las cuentas de Instagram de personas influyentes te hace odiarte a ti mismo, intenta reducir la cantidad de tiempo que pasas conectado.

5. Practicar la autocompasión

Las investigaciones sugieren que desarrollar la autocompasión puede ayudar a superar el odio hacia uno mismo. Por ejemplo, la autocompasión está relacionada con niveles más bajos de perfeccionismo malsano[], y las terapias basadas en prácticas de autocompasión reducen la autocrítica[].

La autocompasión implica tratarse a uno mismo con calidez, amabilidad y cariño en los momentos difíciles, incluidos aquellos en los que uno se siente inferior o fracasa en algo importante para él. También implica aceptar que nadie es perfecto y que la vida a veces es difícil.

Hay muchas prácticas que pueden ayudarte a cultivar la autocompasión, como la meditación y la escritura expresiva. En el sitio web de la experta en autocompasión Kristin Neff encontrarás varios ejercicios que puedes probar. También tenemos un artículo sobre el amor propio y la autocompasión que puede resultarte útil.

6. Salir con gente positiva

Puede ser más fácil aceptarse o incluso gustarse a uno mismo si se rodea de personas amables y positivas que le levanten el ánimo en lugar de menospreciarle. Un buen paso para construir un círculo social más sano es aprender las señales de una amistad tóxica. Si sus amigos actuales le tratan con falta de respeto, es hora de conocer gente nueva que le haga sentirse positivo consigo mismo.

Ver también: ¿Por qué me siento diferente a los demás? (Y cómo afrontarlo)

7. Ayudar a los demás

Las investigaciones demuestran que ayudar a otras personas puede mejorar el bienestar y la autoestima[]. El voluntariado es una oportunidad para marcar una diferencia positiva. Ver los resultados puede hacer que te sientas mejor contigo mismo. Busca en Internet organizaciones benéficas y causas locales, y encuentra una que te atraiga. VolunteerMatch es también un recurso útil que puede ponerte en contacto con una gran variedad de puestos de voluntariado.

8. Superar el perfeccionismo malsano

El perfeccionismo no siempre es malo. Con moderación, puede ayudarte a sobresalir. Pero el perfeccionismo malsano, que suele implicar obsesionarse con errores pasados, castigarse por no alcanzar objetivos poco realistas y preocuparse por lo que los demás piensen de ti, puede conducir a una baja autoestima[].

He aquí algunas formas de vencer el perfeccionismo malsano:

Ver también: Qué hacer si la mente se queda en blanco durante una conversación
  • Relativiza tus errores en lugar de obsesionarte con ellos. Si te resulta difícil relativizar tus errores, pídele a un amigo de confianza que te dé su opinión. El punto de vista de una persona ajena puede ayudarte a ver la situación desde una perspectiva más realista.
  • Aprenda a fijar objetivos razonables que sean desafiantes pero realistas. No se exponga a probables fracasos ni a un estrés excesivo.
  • Esté atento a pensamientos o comentarios poco útiles de su crítico interior, como "tengo que ser el mejor o soy un fracasado". Intenta encontrar sustitutos más compasivos y realistas como "Me encantaría ser el mejor, pero sigo siendo una persona que merece la pena aunque no lo sea".
  • Pide ayuda cuando la necesites. Algunos perfeccionistas asumen que tienen que hacerlo todo ellos mismos y resolver todos sus problemas, lo que puede resultar estresante y aislante.

9. Intenta aceptar cumplidos

No es fácil aceptar los cumplidos cuando te odias a ti mismo. Puede que pienses que la persona que te hace un cumplido sólo está siendo educada. O tal vez pienses que no te diría cosas bonitas si conociera tu verdadero yo y todos tus defectos. Pero intenta no desaprovechar los cumplidos; pueden ser una buena inyección de autoestima si los aceptas.

La próxima vez que alguien le haga un cumplido, pregúntese: "¿Es posible que esta persona tenga algo de razón?" No tiene por qué aceptar el cumplido por completo, pero al menos intente mantenerse abierto a la posibilidad de que contenga una pizca de verdad.

Si te cuesta aceptar los elogios de los demás, tenemos un artículo sobre cómo aceptarlos sin sentirte incómodo.

10. Intenta dejar de hacer comparaciones perjudiciales

Si te odias a ti mismo, las comparaciones se convierten en una forma de menospreciarte y pueden alimentar tu odio hacia ti mismo.

Aquí tienes algunos consejos que puedes poner en práctica si tiendes a compararte con otras personas:

  • Recuerde que cada persona es diferente. Compararse con otra persona no es lógico, porque cada uno ha tenido experiencias, luchas, oportunidades y contratiempos diferentes.
  • Practica la gratitud. Las investigaciones demuestran que las personas agradecidas por las cosas positivas de su vida son menos propensas a compararse desfavorablemente con los demás[].
  • Busca formas de que el éxito de otra persona pueda beneficiarte. Por ejemplo, si tu amigo ha completado recientemente una maratón y ha desarrollado una pasión por el fitness, podría ser la persona perfecta para ayudarte a diseñar un nuevo programa de entrenamiento.

11. Trabajar para liberarse de los errores del pasado

Reflexionar sobre tus errores puede ayudarte a aprender de ellos. Pero rumiar cosas que desearías no haber dicho o hecho puede mantenerte encerrado en el odio hacia ti mismo. Puedes encontrarte con pensamientos destructivos como "¡Nunca hago nada bien!" o "La he cagado de verdad, soy una persona horrible".

Por ejemplo, a algunas personas les ayuda escribir sobre la situación en la que se encontraban en ese momento, por qué tomaron una mala decisión y qué harían de forma diferente en el futuro.

Nuestra guía sobre cómo olvidar los errores del pasado y los recuerdos embarazosos contiene muchos consejos prácticos que te ayudarán a seguir adelante.

12. Buscar terapia

Si has intentado vencer el odio a ti mismo por tu cuenta pero no has avanzado mucho, puede que haya llegado el momento de buscar ayuda profesional. La terapia puede ser especialmente valiosa si padeces (o sospechas que padeces) una enfermedad mental, como depresión o un trastorno de ansiedad.

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13. Darse cuenta de que el amor propio beneficia a los demás

Lo ideal sería que superar el odio a uno mismo fuera algo que hicieras sólo por tu propio beneficio, simplemente porque mereces gustarte a ti mismo. Pero si no puedes deshacerte de la sensación de que la autoaceptación es autoindulgente, puede ayudarte darte cuenta de que si consigues cambiar tu actitud, las personas que te rodean también se beneficiarán.

Piensa en cómo te sientes cuando pasas tiempo con alguien que parece estar a gusto consigo mismo. Ahora piensa en cómo te sientes después de pasar tiempo con alguien que parece negativo y que se odia a sí mismo. ¿Con quién preferirías pasar el rato? La autoaceptación tiene un efecto dominó positivo. Tu familia y tus amigos probablemente te agradecerán que dejes de odiarte a ti mismo.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las señales de que te odias a ti mismo?

La autocrítica frecuente y el diálogo negativo con uno mismo, la poca confianza, la baja autoestima, los sentimientos de inutilidad, la tendencia a obsesionarse con los errores del pasado y la incapacidad para aceptar cumplidos son signos comunes de odio a uno mismo.

¿Es normal odiar tu vida?

Es normal odiar tu vida cuando te enfrentas a una situación difícil o cuando te sientes estancado de alguna manera. Por ejemplo, si estás atrapado en una relación tóxica, es natural odiar las circunstancias de tu vida. Sin embargo, odiar tu vida también puede ser señal de depresión u otro problema de salud mental.




Matthew Goodman
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Jeremy Cruz es un entusiasta de la comunicación y un experto en idiomas dedicado a ayudar a las personas a desarrollar sus habilidades de conversación y aumentar su confianza para comunicarse de manera efectiva con cualquier persona. Con formación en lingüística y una pasión por las diferentes culturas, Jeremy combina su conocimiento y experiencia para proporcionar consejos prácticos, estrategias y recursos a través de su blog ampliamente reconocido. Con un tono amigable y familiar, los artículos de Jeremy tienen como objetivo capacitar a los lectores para que superen las ansiedades sociales, establezcan conexiones y dejen impresiones duraderas a través de conversaciones impactantes. Ya sea navegando en entornos profesionales, reuniones sociales o interacciones cotidianas, Jeremy cree que todos tienen el potencial para desbloquear su destreza comunicativa. A través de su atractivo estilo de escritura y consejos prácticos, Jeremy guía a sus lectores para que se conviertan en comunicadores seguros y articulados, fomentando relaciones significativas tanto en su vida personal como profesional.